¿Cómo funciona el Factoring?

Existen diferentes maneras para que una empresa consiga tener liquidez cuando la necesita, ya sea para nuevas inversiones o para recuperar el flujo de caja. En este artículo, les presentamos el Factoring.

Básicamente, el Factoring consiste en que una empresa financiera se encarga de «pagar por adelantado» las facturas por cobrar pendientes en tu negocio. Así puedes obtener el dinero de aquellas facturas que debieran pagarte a 30 o 60 días, haciendo girar la caja de tu empresa más rápido y evitando problemas de liquidez.

Por lo tanto, se trata de una alternativa de financiamiento a corto plazo que está pensada para cualquier empresa, independiente de su porte o del tipo de servicio que realiza.

¿Cómo conseguirlo?

Es un proceso simple y rápido. Cuando tu empresa necesite dinero de manera inmediata, puedes recurrir a una institución financiera que ofrezca el servicio de Factoring. Entregarás las facturas por servicio prestado que tienes pendientes de pago y ellos analizarán la situación, estudiando tu comportamiento financiero. En seguida, hacen una oferta de valor que podrán pagar dependiendo del caso. Luego de notificar al deudor (tu cliente), la financiera te pagará una buena parte del importe facturado y después quedará a cargo de hacer la cobranza al deudor real, en el plazo acordado inicialmente con cada uno (30, 60 o 90 días), pagándote el monto restante cuando esto suceda.

En resumen, participan del proceso de Factoring tres partes: el Cliente de Factoring, que es la empresa que emitió la factura y necesita la cobertura, el Deudor, que es quien debe pagar la factura, y el Factoring, que es la entidad contratada para adelantar el valor de las facturas a cambio de un porcentaje de interés, y luego se responsabiliza por cobrar la factura al Deudor original.

¿Cuáles son las ventajas del Factoring?

  • El Factoring es más rápido que ir a una institución financiera como un banco. Esto porque el factoring está respaldado y usa cómo garantía un documento, en este caso una factura, mientras que el crédito tradicional se fija en la solvencia que puede tener la empresa para cancelar sus obligaciones. Por eso, un banco se demorará mucho más tiempo en aceptar y además son más reticentes a darle crédito a empresas como Pymes.
  • Tendrás liquidez inmediata. Empresas de pequeño y mediano plazo también necesitan un capital de trabajo con flujo constante, lo que no siempre es la realidad. Por eso, la solución del Factoring es una buena opción para los momentos de paralización financiera o para cuándo necesite los ingresos de una venta para modernizar o hacer otras inversiones.
  • Libera a tu empresa de la responsabilidad por el cobro de dichas facturas. El Factoring, una vez que te entrega el dinero, normalmente se hará cargo de cobrar a los deudores por el pago en los plazos correspondientes. Alerta: aún así, es importante estar informado y hacer seguimiento de las facturas para asegurarse del cumplimiento de tal responsabilidad.

Existen diferentes tipos de Factoring, los cuales serán explicados en otro artículo aquí mismo en el blog de BrokerDigital. Síguenos en las redes sociales para no perder ningún post.

Y si necesitas liquidez inmediata en tu empresa, nosotros te podemos ayudar a conseguirla a través del Factoring. ¡Contáctanos!



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