Conoce los diferentes tipos de Factoring

En un artículo anterior, explicamos cómo funciona el Factoring para empresas. Básicamente, es una modalidad de financiamiento en que una institución financiera se encarga de «pagar por adelantado» las facturas por cobrar pendientes en tu negocio. Así puedes obtener el dinero de aquellas facturas que debieran pagarte a 30 o 60 días, haciendo girar la caja de tu empresa más rápido y evitando problemas de liquidez.  

Pero existen diferentes tipos de Factoring, de acuerdo con cada situación o preferencia del cliente. En este post, listamos algunos de los principales que se aplican en Chile. ¡Sigue leyendo! 

Tipos de Factoring 

 

  • Factoring con Recurso: el cedente (quien busca financiamiento) entrega las facturas a plazo al Factoring, que por su vez le paga inmediatamente un porcentaje del valor correspondiente para generar liquidez a la empresa. Este valor siempre vendrá con intereses y costos de operación descontados. El Factoring notificará a los deudores sobre el acuerdo. Si éstos no cumplen con el plazo de pago de las facturas, lo deberá asumir la empresa cedente. Si la empresa se niega a hacerlo, podría generarse un juicio.

 

 

 

  • Factoring sin Recurso: La diferencia a la modalidad anterior es que, en caso de no pago de las facturas por parte de los deudores, la responsabilidad por su cobertura será del Factoring. Así, no podrá ser reclamado el pago de la factura al cedente, tampoco se generará un juicio al respecto. 

 

 

 

  • Factoring de exportación: Es cuando la empresa cedente contrata el Factoring para facturas de ventas de exportación. Así, podrá optar al pago inmediato de las operaciones comerciales realizadas hacia el extranjero, sin necesidad de esperar a que el destinatario de las exportaciones proceda al pago de estas.

 

 

 

  • Factoring de importación: En este caso, la empresa cedente reside en el extranjero y contrata el Factoring para hacerse cargo de los pagos y cobranzas en el país en donde realiza actividades comerciales. Así los proveedores extranjeros garantizan el pago de las facturas por sus ventas.

 

 

 

  • Factoring compartido: Este es un modelo de financiamiento al que pueden acceder dos o más entidades de Factoring, cuando éstas desean compartir las facturas de uno o más cedentes. Así, la gestión de estos documentos se hace de manera conjunta. Se podría aplicar para empresas cedentes de grande porte.

 

 

 

  • Reverse Factoring: A través de este mecanismo, una empresa que contrata los servicios de otra puede acudir a una entidad de Factoring para que haga el pago de facturas a los proveedores. Luego, el Factoring hará el cobro respectivo a la empresa contratante, descontando costos de operación e intereses.

 

Conclusión

Como se pudo observar, existen modalidades de Factoring para las más variadas situaciones y necesidades de tu empresa. Además, esta es apenas una opción entre los tantos financiamientos que se ofrecen en el mercado actualmente, demostrando que no hay por qué temer al momento de arriesgarse con un negocio o una inversión. 

Básicamente, todas las modalidades de Factoring funcionan de forma similar, entregando liquidez anticipada al plazo definido en la factura. Entre las principales ventajas del Factoring, está la liquidez inmediata; la operación es más rápida y tu empresa queda libre de la responsabilidad de cobro de facturas. Aun así, es importante siempre estar informado y acompañar los pagos pendientes para asegurarse del cumplimiento de contrato. 

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