La importancia del balance de tu empresa para la evaluación de crédito

Toda empresa que solicite financiamientos o créditos para inversión o Capital de Trabajo deberá pasar por una evaluación financiera antes de su aprobación. Para garantizar un resultado positivo en el análisis del crédito que estás solicitando al prestamista, sea en un banco o una institución privada, es de vital importancia que presentes, de manera ordenada y completa, un balance general de tu empresa.

¿Sabes por qué? 

En las instituciones financieras, se analizan innumerables posibilidades de riesgos crediticios de una empresa antes de concederle un financiamiento. Con este estudio se determina qué tipo de riesgo significa para la institución otorgar un crédito para el cliente, y para ello es necesario conocer, a través del estado financiero, los diversos puntos que permitirán tener una mejor visión sobre la capacidad de una empresa para pagar el crédito solicitado. 

Junto con el estado de resultados y el flujo de caja, el balance general es uno de los tres principales informes que se utilizan para analizar financieramente una empresa.

¿Qué es el balance general?

Es un informe que muestra la situación económica de tu negocio en un determinado momento, y a través del cual se puede conocer el comportamiento financiero a lo largo de este tiempo. 

Las empresas elaboran su balance general cada año (balance final), aunque también suelen hacerlos al inicio del ejercicio (balances de apertura), y dependiendo del tamaño de la compañía, los informes pueden tener una periodicidad mensual, trimestral o semestral (balances parciales).

El balance general está compuesto por un resumen de todo lo que la empresa posee y lo que tiene por recibir (activos), los gastos y deudas (pasivos) y la diferencia entre estos que es el patrimonio neto o capital contable.  Con toda la información detallada, se puede realizar un análisis de los resultados del negocio, sus ganancias y crecimiento real dentro del año, además de tener una idea clara de la perspectiva financiera de la empresa a futuro. Con esto es posible incluso trazar las estrategias financieras basadas en hechos, y así tener una proyección más sólida para inversiones.

En resumen, los estados financieros son la manera en que una empresa conoce y comunica su solvencia y sus oportunidades de crecimiento, o sus posibles problemas de rentabilidad. 

¿Para qué presentarlo?

Es con estos datos que las instituciones financieras estudian los riesgos reales de conceder un crédito a tu empresa. Ellos necesitan garantías consistentes de que tienes capacidad para cumplir con la deuda del financiamiento que estás solicitando, a parte de certificar la necesidad y correcta aplicación de dicha inversión para el desarrollo del negocio

Toda esta información se convierte en una base para la toma de decisiones que abrirán puertas para el crecimiento de tu negocio o, si es el caso, permitirán mantener la estabilidad financiera. Se pueden analizar cosas como:

  • naturaleza y valor de los activos
  • capacidad actual de capital
  • solvencia del negocio
  • excedente o insuficiencia de fondos líquidos
  • exceso de deudas contraídas
  • montos elevados de ventas a crédito
  • ineficiencia de cobranza, entre otras informaciones. 

Todo tipo de crédito, sea Leasing, Crédito de Capital de Trabajo, Créditos Hipotecarios u otros, exigirán el balance para su aprobación. Por lo tanto, este documento debe ser lo más realista y completo posible, tomando como fuente todos los registros y movimientos financieros del período correspondiente (año, semestre, mes…), pues es la única manera de afirmar claramente que tu empresa será capaz de manejar el financiamiento sin mayores problemas. 

Quédate atento a nuestro blog y a las redes sociales de BrokerDigital. Pronto subiremos un artículo con los principales tips para que hagas tu balance de la manera correcta y no enfrentes obstáculos en el análisis de crédito. ¡Síguenos!